“Dame pan y llámame tonto”

 

El pan es uno de los alimentos más antiguos de nuestra dieta. Harina, levadura, masa madre, agua y sal son los ingredientes de este alimento que de una forma u otra está presente en todas las culturas gastronómicas. El pan es fuente de hidratos de carbono. Hoy puedes encontrar varios tipos de panes en el mercado. Cada uno es perfecto para cada ocasión, pero lo que todos tienen en común es que son fuente de minerales, vitaminas y fibra.

Los panes integrales son más ricos en fibra porque mantienen el grano, son más saciantes y ayudan a regular el tráfico intestinal. Y, en contra de lo que se piensa, los panes con más miga no son los que más engordan, ya que es la miga que más agua tiene, lo que la hace también la menos nutritiva. Bastón, barra, barra rústica, cabezón, gallego, artesanita, integral sin sal… elige el que más te guste y disfruta de tus comidas con el mejor acompañamiento.