Buñuelos y huesos de santo ¡Están de muerte!

Todos los años por estas fechas, vuelven a nuestra panadería los tradicionales buñuelos y huesos de santo. Pero, ¿desde cuándo se consumen estos deliciosos postres para honrar a los muertos? El origen de los buñuelos es muy antiguo y hay quien lo remonta hasta la época de la antigua Roma. Para encontrar los primeros huesos de santo debemos mirar a la cultura sefardí a la que debemos algo tan delicioso y típico de nuestras fiestas como el mazapán.

En su origen los buñuelos eran “de viento” porque tenían bolsas de aire, hoy en día podemos disfrutar de los buñuelos con diversos rellenos: crema, nata o chocolate. Los huesos de santo están elaborados con masa de mazapán y en su origen estaban rellenos de yema, aunque hoy también los puedes encontrar con chocolate. Además, cuenta la leyenda, que si comes un huesecillo en Todos los Santos, sacas un alma del purgatorio.

En cualquiera de los dos casos, las dos opciones son deliciosas para celebrar estos días otoñales. ¿Qué preferís vosotros?