Comienza a cambiar el mundo, únete al Plastic Free

Todos sabemos que el plástico es uno de los recursos materiales más explotados en la sociedad actual. Éste material tan versátil puede encontrarse en  una gran variedad de productos, como ropa, vehículos, envases o juguetes. Sin embargo, pese a su uso es uno de los mayores detonantes de la contaminación global por el uso inadecuado que hacemos de él los consumidores.

A día de hoy ya es una realidad que el océano está pidiendo auxilio. El gran gigante azul no puede soportar una década más cómo esta última, en la que se vierten 200 kg de plástico al mar por segundo (tal y como cita uno de los más recientes estudios de Greenpace).

Desde el Mercado de Ermitagaña queremos concienciarnos para participar en el cambio que lleve a un correcto uso del plástico y un mejor cuidado del planeta. Estas son algunas costumbres o consejos que podemos aplicar en nuestro día a día para, en la medida de lo posible, no contaminar:

1. Cambiar las bolsas de plástico por las de tela.

Cada vez más consumidores se unen a esta gran iniciativa. Y no tan solo debido a la ley que ahora obliga a los comercios a cobrar como mínimo un céntimo por las bolsas de plástico, sino también porque son mucho más prácticas y cómodas, y no generan ningún residuo contaminante.

2. Las tres “R’s”.

No es preciso mencionar lo importante que es que  la regla de las tres “R’s” se repita como un mantra en nuestro día a día. No olvidéis: Reciclar, Reducir el consumo y Reutilizar. Esta última es la que menos llevamos a cabo, y eso que ponerla en práctica resulta más sencillo de lo que creemos. Los tuppers de plástico, por ejemplo, están obsoletos ¿Por qué íbamos a usarlos si podemos usar  tuppers de cristal en su lugar? Estos no contaminan y además pueden calentarse sin ningún problema.

3. Comprar alimentos a granel.

Conocemos la tentación que supone la comodidad de un supermercado. Pero nuestro mercado ofrece una gran variedad de opciones, donde se ofertan productos frescos y locales, para contaminar lo menos posible.

4. Comprar productos frescos y locales

Los productos que compramos en el mercado, por lo general, son locales y frescos sin tóxicos ni químicos. Lo cual beneficia infinitamente al medio ambiente, comenzando porque su producción se lleva a cabo más cerca del mercado y por tanto su transporte es más rápido y no expulsa tanto CO2 a la atmósfera y continuando porque estos productos se ofrecen al consumidor sin ningún tipo de envase de plástico.

Ahora ya lo sabes, ya no tienes excusa.  Pon en práctica estos consejos, ayuda a reducir el consumo y la contaminación generadas por el plástico. Ayuda al medioambiente.